BISFENOL A:
LA MUERTE PLÁSTICA

Han transcurrido 112 años desde que el químico ruso Alexander Dianin sintetizara , por primera vez, el Bisfenol A mediante la condensación de la acetona ( de ahi el sufijo A) con dos equivalentes de fenol. Mientras tanto el planeta, y sus habitantes, se ha visto encapsulado y fagocitado por millones de toneladas de plástico llevándolo al borde de la asfixia global.
Charles Moore, oceanógrafo estadounidense y creador de la Fundación de Investigación Marina Algalita, descubrió por casualidad en 1997 lo que él llamó "garbage patch" o "mancha de basura" o "sopa de plástico", enormes masas -cada una del tamaño de Estados Unidos - flotando en el Océano Pacífico, entre California y Japón, alrededor de 100 millones de toneladas de desperdicios. Actualmente el tamaño de estas manchas se ha triplicado.
La "sopa de plástico", cuyo ingrediente principal es el Bisfenol A también lo tenemos en nuestra mesa, siendo omnipresente en muchos aspectos de nuestra vida doméstica: en los biberones de nuestros hijos, en los empastes dentales, botellas y envases de plástico, pinturas, adhesivos, películas protectoras de latas de comida, tuberías de agua potable, tintas de los tickets de supermercado. En los delgados plásticos que se usan para envolver alimentos especialmente cuando son calentados, en incubadoras para bebés, en aparatos de diálisis.

El policarbonato, también conocido como policarbonato de bisfenol A, uno de los plásticos actualmente más utilizados en la sociedad occidental, es en su mayoría puro bisfenol A.
Ha sido detectado en el 93% de los estadounidenses analizados. Diversos estudios lo han encontrado tanto en los fetos como en los adultos, habiendo sido detectado en cordones umbilicales, sangre, fluidos del folículo ovárico, líquido amniótico.
La todopoderosa industria petroquímica constituye un gran Cartel que invierte millones de dólares y euros para desacreditar los cada vez más numerosos estudios científicos que demuestran, sin ningún género de dudas, los numerosos perjuicios que ocasionan tanto en el organismo humano como en el animal.

Es uno de los contaminantes estrogénicos más poderosos. Se une a los receptores de estrógenos humanos comportándose como si fuese una hormona natural. Es biológicamente activo a niveles bajísimos de concentración.

Crecimiento anormal de las mamas, anomalías en los órganos sexuales masculinos, caída en la producción de esperma, pubertad precoz. Las madres con fetos con anomalías cromosómicas tienen mayores niveles de esta sustancia en el suero que aquellas con fetos sin estos problemas.

General Electric Plastic construyó en Cartagen la mayor fábrica europea de policarbonatos ,capaz de producir más de 250.000 toneladas anuales de un plástico que en su mayoría es bisfenol A puro.
Canadá ha definido al bisfenol A como “sustancia química tóxica"

El cientítico Nicolás Olea, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada señala que el bisfenol A llega a la sangre a través de los alimentos o las bebidas que han estado en contacto con materiales como envases, botellas de plástico o latas. Se utiliza para crear policarbonato, un tipo de plástico rígido transparente, y resinas epoxi, que se usan en recubrimientos y revestimientos de latas de conserva, por ejemplo. "Si se protege a los niños hasta los tres años al prohibir el bisfenol A en los biberones, por qué no se hace con el que es más débil, el feto. Habría que extender la prohibición por lo menos a las mujeres en edad de procrear", ha señalado Olea.
Manuel Maqueda, madrileño licenciado en Derecho y Ciencias Económicas y fundador de varias ONG, entre ellas la Plastic Pollution Coalition (Coalición contra la Contaminación del Plástico “El Bisfenol Aya ha entrado en la cadena trófica y lo llevamos en el organismo en forma de disruptores endocrinos, además de estar presente en todos los océanos del mundo en una proporción escandalosa". Utilizado para fabricar objetos de usar y tirar, se ha transformado en un monstruo que amenaza con devorarnos de forma silenciosa, porque está detrás de muchos tipos de cánceres e incluso de la hiperactividad de los niños”. Recuerda que la Organización Mundial de la Salud ha emitido un informe en el que considera a estos disruptores como una amenaza global. Ha llegado a Madrid desde California, donde reside desde hace 10 años, para participar en el congreso Por un Mar sin Plásticos que se celebra este en el marco de la Feria de Submarinismo Dive Travel Show 2013, en Madrid.

"El bisfenol A es la estrella de los disruptores endocrinos, el más estudiado. Hay una base científica impresionante, con más de 1.000 estudios realizados. Los datos científicos han hecho que la Agencia de Seguridad Alimentaria Francesa, Anses, tome la decisión de prohibirlo. No queremos que España vaya a remolque, sino que esté en la vanguardia y ya hemos empezado contactos con grupos políticos", ha explicado el director de la campaña Hogar sin tóxicos, Carlos de Prada.

La Anses determinó en un estudio de 2011 que era necesario sustituir esta sustancia en los envases en contacto con alimentos "cuanto antes".
El 13 de diciembre pasado la Asamblea Nacional Francesa votó de forma casi unánime a favor de una ley que prohíbe el uso de bisfenol A. Francia es el primer país europeo que erradicará esta sustancia química.

El Gobierno francés pedirá a la Unión Europea que refuerce los controles sobre el bisfenol A después de conocer los resultados de un estudio que demuestra que su uso por mujeres embarazadas puede afectar a la salud de sus hijos.

Según la investigación, realizada por la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, el Medio Ambiente y el Trabajo (Anses), conviene que las mujeres embarazadas no consuman alimentos envasados, ya que desde que se encuentran en el útero materno tienen un riesgo mayor que otros a desarrollar cáncer, entre otros problemas de salud.
BISFENOL ¡HASTA EN LA SOPA!


Nuestro futuro robado. La amenaza de los disruptores endócrinos
 
   
 
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