• Geometría espacial del cuerpo humano y secuencia de Fibonacci •

La estructura ósea de todo cuerpo orgánico se basa en la relación pi, que es una proporción. Si se tiene una línea (C) y se la divide en A y B, de forma que éstas resulten proporcionales tendremos que A dividido por B será igual a C dividido por A, o lo que es lo mismo: 1,6180339 (fig. 9-35). En esta figura podemos apreciar cómo se obtiene la relación pi. Si Vd. empieza tomando un cuadrado y traza una línea por la parte baja de su punto medio, traza después una diagonal (línea D en el diagrama) y con un compás hace girar la línea diagonal, entonces obtendrá que A dividido por B es igual a C dividido por A y la proporción es 1,6180339.

Fig 9-35. Cómo se obtiene la relación pi


En los seres humanos los huesos de los dedos mantienen entre sí esta relación pi. El primer hueso del dedo tiene una relación pi con respecto al segundo, el segundo respecto al tercero, etc. También se da en los huesos de los pies y las piernas.

Se puede considerar que todas las leyes se encuentran contenidas en las proporciones del cuerpo.

• La secuencia Fibonacci

Leonardo Fibonacci, matemático medieval, descubrió un determinado orden o secuencia que siguen las plantas en su crecimiento. Es una relación que se mantiene por doquier. La secuencia es: 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, etc.

La causa de que este modelo secuencial aparezca en los procesos biológicos hay que buscarla en la espiral media dorada que gira constantemente sin principio ni fin. La Naturaleza no sabe cómo comportarse con algo que carece de principio.

La figura (9-41) muestra cómo esta relación trabaja geométricamente. Utilice la diagonal del primer cuadrado como unidad de medida y mueva una unidad. Haga un giro de 90 grados y mueva otra unidad. Gire nuevamente 90 grados y mueva dos diagonales. Gire una vez mas 90 grados y mueva tres diagonales. Después, 90 grados y cinco, 90 grados y ocho, etc. La espiral se despliega de la misma manera que la Naturaleza.

Esta configuración geométrica está presente en toda la Naturaleza manifiesta y en la no manifiesta a la percepción visual como es la luz, que también se denomina campo electromagnético compuesto por un campo eléctrico y un campo magnético que se mueve a 90 grados de él (fig: 9-57). El campo eléctrico se mueve en una longitud de onda y el magnético lo hace a 90 de esa onda. Y toda la configuración gira a medida que se mueve a través del espacio Las espirales logarítmicas también se mueven a lo largo de espirales electromagnéticas de energía.

En el mundo vegetal existen alrededor de 250.000 especies de plantas superiores. Sin embargo tras toda esta diversidad subyace un inesperado y sorprendente grado de orden. A pesar de la profusión de formas foliares, la forma en que se disponen las hojas en el tallo sigue sólo tres modelos básicos. Uno consiste en una hoja a intervalos regulares, alternando en lados opuestos del tallo. Un ejemplo familiar es el maíz. Esta disposición es típica de las gramíneas y recibe el nombre de filotaxis distiquia ( “Filo”: hoja y “ taxis”: orden). El segundo patrón es el llamado filotaxis decusada y consiste en verticilos de dos o más hojas dispuestos de manera que las hojas de cada verticilo se sitúan en los espacios que deja el verticilo precedente.

El tercer patrón, y el más común, es la filotaxis espiral, consistente en hojas dispuestas sucesivamente con un ángulo relativo fijo ( medido en el sentido de las agujas del reloj o en sentido contrario mirando la planta desde arriba).

Mas del 80% de las cerca de 250.000 especies de plantas superiores tienen filotaxis espiral.

Lo anterior sugiere una interesante conjetura: la frecuencia de los distintos patrones filotáxicos en la Naturaleza quizá sea solo el reflejo de las probabilidades relativas de las trayectorias morfogenéticas de las diversas formas y tenga poco que ver con la selección natural, según expresa Brian Goodwin, catedrático de Biología en la Milton Keunes Open University, Reino Unido. “Simplemente quiero hacer notar que un análisis de la estabilidad dinámica de los ciclos vitales nunca puede ser completo sin una comprensión de la dinámica generativa que produce organismos con una forma particular, porque su estabilidad intrínseca puede tener un papel dominante a la hora de determinar su abundancia y su persistencia. No se trata de separar ambos aspectos de los ciclos vitales, sino de unificarlos en un análisis dinámico que sitúe la selección natural en si contexto apropiado. Esta última no es en ningún sentido un generador de formas biológicas, pero sí estaría implicada en la puesta a prueba de la estabilidad morfológica”.

Las posibilidades de aplicación en la práctica, de la información que conlleva la forma espiral son, sencillamente, infinitas. Lo confirman los numerosos artefactos desarrollados por científicos y que forman parte de nuestra civilización.
 

Contenido

Geometría. Jacobo Grinberg Zylberbaum y la Teoría Sintérgica. In memoriam.
Reflexiones sobre el lenguaje que solemos emplear.
Reflexiones sobre los Patrones Geométricos de la Naturaleza.
La espiral: el ojo que todo lo ve.
Rupert Sheldrake. Campo mórfico y resonancia mórfica.
Geometría Sagrada.
Stan Stenen. Meru Project.
Geometría espacial del cuerpo humano y secuencia de Fibonacci.
V. Schauberger, J. Newman, J.R. Searl. Movimiento de vórtice.
Corpúsculos de Vater Pacini. Laberinto biológico de Rivera Rojas.
Cristales biogénicos.
F. Albert Popp. Biofotones y comunicación celular.
Antecedentes de la teoría de comunicación celular.
Citoesqueleto . Microtúbulos.
“Water clusters”. Agua ordenada. “Super Radiancia”.
Aislamiento de Microtúbulos del medio incoherente.
Simetría de los cristales de procaína.
Efecto piezoeléctrico de los cristales de procaína sobre las tubulinas y la recuperación de la coherencia cuántica del núcleo de los Microtúbulos.
Bibliografía.
Currículo Vitae del Dr. Fernando Rivera Rojas.
Glosario.

 

 
   
 
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