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• V. Schauberger,
J. Newman, J.R. Searl. Movimiento de vórtice
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Victor Schauberger,
inventor austriaco, famoso por la construcción
de los “ túneles medidores de flujo”
y conocido como “El Mago del Agua” tuvo
su inspiración en una anécdota vivida
cuando era un joven guardabosques en Bernerau, Austria
donde llevó a cabo sus primeras observaciones
del potencial inherente en el llamado “movimiento
de vórtice”.
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“ Era la época
del desove en una noche de luna al comienzo de la primavera.
Estaba sentado cerca de una caída de agua esperando
capturar un pez. Lo que entonces sucedió, pasó
tan rápido que a duras penas pudo entenderlo. En el
brillo de la luna sobre el agua podía observarse el
movimiento de grandes cantidades de peces. De pronto, las
truchas se dispersaron debido a la aparición de una
trucha particularmente grande que nadaba ascendiendo desde
el fondo para enfrentar la caída del agua. Parecía
como si este pez quisiera molestar a las demás truchas
y danzó, retorciéndose alternativamente en el
agua ondulante, como si nadara rápido y en vaivén.
Entonces, súbitamente el gran pez despareció
en el chorro de la caída de agua que centelleaba como
metal. Lo ví, fugazmente bajo una corriente de agua
en forma cónica, danzando en un movimiento rotatorio
y flotaba, sin moverse, hacia arriba. Cuando alcanzó
la parte baja de la curva de la caída de agua el pez
se hundió y con una fuerte presión salió
mas allá de la parte superior de la caída de
agua”
Cómo podían permanecer,
sin movimiento, como si estuvieran suspendidas en el flujo
de agua y luego salir como un dardo relampagueante aguas arriba?.
Schauberger también había observado que el movimiento
del vórtice del agua, un poco por encima del punto
de congelación, generaba la potencia necesaria para
levantar piedras redondeadas. Estaba convencido de la turbulencia
y el movimiento del vórtice del agua en su punto de
mayor densidad, generaba una fuerza en la dirección
opuesta al flujo de la corriente. Creía que esta fuerza
era responsable de levantar piedras y que el pez podría
buscar ese flujo de energía y usarlo para permanecer
suspendida, sin movimiento en el chorro de agua o lanzarla
aguas arriba. Schauberger creía que el pez también
empleaba una fuerza generada por el movimiento espiral del
agua pasando desde las branquias sobre la superficie del cuerpo.
Estaba convencido que el vórtice cónico o cicloide
espiral era una fuente de energía. Para probar
esta idea se propuso la tarea de construir una turbina de
vortice basado en el mismo principio de retorcimiento, desenvolvimiento
y rotación que él había podido apreciar
en los rápidos helados de las montañas de Austria.
Sus diseños con mayor éxito están basados
en las espirales en forma de sacacorchos, derivadas de las
branquias de las truchas y de ahí que denominara a
su aparato turbina trucha.
Operadas por un motor eléctrico,
las turbinas espirales retorcían el agua en el flujo
del vórtice y dirigían el agua a una turbina
convencional. Schauberger afirmaba que conforme el agua era
retorcida más y más rápido, comenzaba
súbitamente a producir enormes cantidades de energía.
Acoplada a una dinamo, la turbina comenzó a generar
más electricidad que la que se consumía a la
entrada del motor. El sistema rápidamente perdió
el control, se rompieron sus anclajes y se estrelló
contra el techo. Cuando experimentó con turbinas de
aire, sucedió lo mismo. Independientemente del medio,
el movimiento de vórtice parecía generar energía
de la nada y también producía una poderosa fuerza
antigravitacional.
Joseph Newman,
inventor americano, también descubrió que la
energía “sin limite” podía ser obtenida
del movimiento de vórtice. Su dispositivo hacía
rotar campos electromagnéticos a través de un
número de magnetos giratorios unidos con alambre de
cobre de forma que conformaban una armadura o chaleco produciendo
un efecto de rebote recíproco. Como otros generadores
de vórtice, el aparato de Newman parecía producir
energía de la “nada”. En “The Guardian”
de marzo 21 de 1986, se publicó que en 1985 el Dr.
Roger Hastings, físico, jefe de la Sperry-Univac Corporation
probó los aparatos de Newman y comprobó que
la eficiencia en las máquinas era superior al ciento
por ciento. El 20 de septiembre de 1985 Hastings hizo una
declaración jurada afirmando que “...
el 19 de septiembre de 1985 el motor estaba operando a 1000
y 2000 voltios a la entrada de la batería, con potencias
de 50 a 100 vatios respectivamente. La potencia de entrada
en estas pruebas era de 7 y 14 vatios, produciendo entonces
eficiencias de 700% y 1400% respectivamente...”
John R. Searl, británico,
ingeniero eléctrico, trabajaba para la “Midland
Electricity Board” cuando construyó un dispositivo
de discos rotatorios para generar y conducir en un sentido
determinado una carga eléctrica. Al comienzo de la
prueba el aparato produjo la potencia eléctrica que
se esperaba, pero con un alto voltaje inesperado. Este voltaje
pronto alcanzó un millón de voltios
produciendo un sonido de ruptura y olor a ozono. En palabras
de Searl “Una vez que la máquina ha alcanzado
un cierto umbral de potencia, la energía de salida
excede la de entrada. Desde ese punto la energía de
salida parecía ser virtualmente sin límites”.
Entonces algo realmente espectacular sucedió. Como
el generador continuó aumentando su potencial, rompió
los anclajes que lo sujetaban al piso y el motor flotaba en
el aire, girando cada vez más y más rápido.
El aire alrededor brillaba con un color rosado y muy ionizado,
los aparatos de radio se encendieron espontáneamente
debido a la inducción electromagnética. Luego
el artefacto, rompiendo el techo, salió disparado hacia
el espacio. Las turbinas parecían producir una poderosa
fuerza antigravitacional.
Searl, Schauberger y Newman, junto
con Bruce de Palma, Trombly, trabajando de forma independiente,
descubrieron el movimiento de vórtice
en aparente desafío de las leyes de la termodinámica.
Las máquinas de energía que ellos construyeron
son llamadas máquinas sobre la unidad o máquinas
N-polares porque operan superando la eficiencia del
100%.
Los experimentos de estos científicos
no han sido repetidos en universidades ni han sido tomados
seriamente por científicos profesionales sobre la base
de que es imposible obtener energía de la nada y sus
aparatos despreciados como máquinas de movimiento
perpetuo Newman, en 1987, tenía su generador
operando como motor de coche sobre su chasis de Porsche. Se
arrancaba con una batería y el coche funcionaba sin
combustible alguno. La Oficina Americana de Patentes rehusó
darle la patente de su invento sobre la base de que era una
máquina de movimiento perpetuo y el desarrollo comercial
de su motor fue totalmente bloqueado.
La aparición de energía
no esperada en un sistema físico podría mostrar
discrepancias, no con las leyes de la termodinámica,
sino con el paradigma científico existente y pasado
de moda, el cual no acepta la existencia de otras realidades,
aparte de la observada físicamente.
Vamos ahora a sumergirnos en
nuestro microuniverso orgánico para observar una estructura
muy conocida por los médicos y científicos y
centrarnos en su forma geométrica.
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