• Corpúsculos
de Vater Pacini. Laberinto biológico de Rivera Rojas
•
Entre los órganos
sensitivos cutáneos de los que está
provista la piel destaca por su arquitectura, estructura
y funcionalidad los corpúsculos laminares
de Vater-Pacini conformados por un gran número
de láminas estratificadas concéntricas.
La capa laminar externa consta de láminas protoplasmáticas
circulares cerradas ( 3) que están separadas por
espacios rellenos de líquidos y no comunicantes
entre sí. Las láminas de protoplasma están
dispuestas alternativamente, de manera que dos láminas
superpuestas proceden respectivamente de dos células
distintas. Los corpúsculos de Vater Pacini no son
sólo receptores de presión,
sino también receptores de vibración.
Las derivaciones eléctricas
de corpúsculos aislados han demostrado que son
excitados por deformación y la descarga
lo que infiere su capacidad piezo-eléctrica de gran
significado e importancia para comprender los experimentos
de dermo-óptica llevados a cabo por Jacobo Grinberg-Zilberbaum.
(“Atlas de Anatomía.
Tomo 3: Sistema Nervioso y órganos de los sentidos,
por Werner Kahle. Ediciones Omega, Barcelona 1977.)
¿Qué recuerda esta estructura
geométrica? A un laberinto y todas sus configuraciones
previas halladas en los cuatro puntos cardinales del planeta
desde hace miles de años y entre ellos el más
famoso por su mitología: el laberinto de Creta. Reflexionemos
sobre estos aspectos del acontecer humano para comprender
más allá de lo que las simples apariencias muestran
y profundizar sobre la impronta que la Naturaleza ha dejado
en miles de millones de años de experiencia en la conformación
del ser humano y su mayor y mejor capacidad de expresión
y de relación con su medio entorno, aún sin
hacer uso de la visión óptica como lo logró
demostrar Jacobo Grinberg-Zylberbaum hasta su “desaparición”.