• Cristales Biogénicos •

Para culminar, temporalmente, esta exposición y dejar abierta una vía de acceso a los espíritus libres que sienten la necesidad de expresarse integralmente a través de una coherencia: la de pensamiento, palabra y obra, mencionar brevemente el campo omniabarcante que representa el mundo microscópico de los cristales en lo que respecta a nuestro quehacer como practicante de la Terapia Neural y su columna maestra representada por los cristales del clorhidrato de procaína

Desde siempre los organismos han utilizado minerales, a principios del Cámbrico (540 millones de años). Los cristales de origen orgánico generan una extraordinaria variedad de formas, tanto a nivel macroscópico como microscópico. Las formas de estos cristales biogénicos, así. como sus propiedades, suelen ser muy diferentes de las de los cristales de la misma composición química que se forman en un medio orgánico.

La comparación entre un monocristal de calcita sintética y un monocristal de calcita biogénica ilustra la influencia que el organismo puede tener sobre la forma de un cristal y surge la pregunta ¿A qué mecanismos recurren los seres vivos para controlar formas y propiedades de los cristales? En el estado actual de nuestros conocimientos, no es posible ensayar in vivo el proceso de cristalización biogénica. Sin embargo, estudios de laboratorio permiten formular hipótesis sobre las estrategias que pueden intervenir en diferentes etapas de la formación de los cristales. Sí podríamos definir que en un cristal, las moléculas o los iones se disponen de manera regular y receptiva en las tres dimensiones del espacio. Los cristales están delimitados por un conjunto de caras definidas, que dependen de la estructura interna del propio cristal y de sus condiciones de formación. Cada una de las diferentes caras de un cristal, en las diferentes direcciones, exponen una parte diferente de la molécula. Por tanto, pueden tener propiedades diferentes. Mas de sesenta diferentes materiales son utilizados por los seres vivos para formar cristales biogénicos, por lo que el abanico de sus propiedades y funciones es especialmente amplio.

La función mejor conocida de los minerales en los organismos es la formación de estructuras rígidas que pueden utilizarse como esqueletos, como protección (las conchas de los moluscos) o para la trituración de los alimentos (dientes). Pero los cristales biogénicos también pueden servir de sensores. Muchos organismos móviles emplean los minerales para percibir la gravedad. Dispuestos en una cavidad rodeada de células sensoriales, unos cristales informan al organismo, con sus movimientos, de la dirección del campo gravitatorio. Bacterias, algas y animales utilizan cristales de magnetita (oxido de hierro magnético) para percibir el campo magnético terrestre y orientarse tomándolo como referencia. Esto permite navegaciones exactas a grandes distancias.

El estudio y la investigación del clorhidrato de procaína con su potencial y carga eléctrica y magnética aún está por empezar. Sólo vislumbramos la punta del iceberg o estructura química con sus diferentes enlaces que potencian o no la acción anestésica:

“anestésico de acción corta constituido por elementos hidrófobos separados por una cadena alquílica intermedia. El grupo hidrófilo es generalmente una amina terciaria. El hidrófobo es un residuo aromático. El enlace con el grupo aromático es de tipo éster o amida. El enlace éster es importante porque se hidroxila con facilidad durante la degradación e inactivación metabólica en el organismo. La procaína está conformada de tres porciones principales:
grupo ácido aromático (paraminobenzoico)
grupo amino terciario (dietilamino)
grupo alcohólico (etanol)

Los cambios en cualquier parte de la molécula alteran la potencia anestésica y la toxicidad del compuesto. Aumentando la longitud del grupo alcohólico se obtiene mayor potencia anestésica y también mayor toxicidad, de modo que los compuestos con un éster etílico como la procaína son los menos tóxicos”.

La anterior descripción permanece en los linderos de la química. ¿ Y donde situamos el voltaje de 290 microvoltios que maneja la procaína? Dentro del Campo Unificado?. Su potencial eléctrico cae en una esfera que aún desconocemos donde se sitúa su centro y donde los límites de su circunferencia. Y su lugar en el espectro del color?. Los bioquímicos y físicos podrían facilitarnos a los profesionales de la salud el gradiente de la espectrofotometría atómica de los cristales del clorhidrato de procaína para conocer mejor, a la luz de los últimos avances y descubrimientos de la biología molecular y de la física cuántica, las verdaderas vías o canales de transmisión de la procaína, aparte del mecanismo clásico de transmisión nerviosa.

La fenomenología recogida por los prácticamente de la neuralterapia, aparte de las resoluciones de situaciones funcionales anómalas, va más allá de la actuación dieléctrica de la procaína para alcanzar niveles de memoria actuante y fluctuante en los líquidos orgánicos intra y extracelulares y sus terminales nerviosas: sangre venosa, arterial y linfa que se dan cita en el omnipresente Sistema Básico de Pischinger.

La estructura poliédrica de los cristales y su conformación atómica que le confiere su altísimo microvoltaje, nos lleva a considerar a la procaína como un elemento regulador, sintonizador, modulador de la bioinformación que la Unidad Bioelectrónica o Ser Humano procesa desde el mismo instante en que se produce la fecundación.

La procaína, además de regular la bomba sodio-potasio de las membranas celulares, navega como lo hacen los fotones de luz, con señales directas al núcleo celular para recuperar una señal de información extraviada o incoherentemente procesada? Si nos atenemos a los descubrimientos del pionero A.S. Presman –Electromagnetic Fields and Life, Plenum Press, New York (1964)- quien demostró que los sistemas biológicos emiten ondas electromagnéticas y presentan respuestas sensitiva a través de todas las gamas del espectro, desde las fluctuaciones extremadamente bajas (con frecuencias del orden de unos pocos Hertz) hasta las ondas extremadamente cortas en la zona Ultravioleta y probablemente más allá. Y según Presman parece ser que la Naturaleza utiliza tales ondas en procesos de regulación y como medio de comunicación en sistemas vivos, que en términos modernos denominamos cibernética.
 

Contenido

Geometría. Jacobo Grinberg Zylberbaum y la Teoría Sintérgica. In memoriam.
Reflexiones sobre el lenguaje que solemos emplear.
Reflexiones sobre los Patrones Geométricos de la Naturaleza.
La espiral: el ojo que todo lo ve.
Rupert Sheldrake. Campo mórfico y resonancia mórfica.
Geometría Sagrada.
Stan Stenen. Meru Project.
Geometría espacial del cuerpo humano y secuencia de Fibonacci.
V. Schauberger, J. Newman, J.R. Searl. Movimiento de vórtice.
Corpúsculos de Vater Pacini. Laberinto biológico de Rivera Rojas.
Cristales biogénicos.
F. Albert Popp. Biofotones y comunicación celular.
Antecedentes de la teoría de comunicación celular.
Citoesqueleto . Microtúbulos.
“Water clusters”. Agua ordenada. “Super Radiancia”.
Aislamiento de Microtúbulos del medio incoherente.
Simetría de los cristales de procaína.
Efecto piezoeléctrico de los cristales de procaína sobre las tubulinas y la recuperación de la coherencia cuántica del núcleo de los Microtúbulos.
Bibliografía.
Currículo Vitae del Dr. Fernando Rivera Rojas.
Glosario.

 

 
   
 
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