La Procaína

La Historia de la Neuralterapia está enmarcada, desde sus orígenes, por la acción del clorhidrato de procaína a través de su alto microvoltaje (290 m.v) sobre el potencial de carga eléctrica de las membranas celulares ( 60-90 m.v.) siendo hasta ahora inexistente una investigación seria para comprender, en términos científicos, la verdadera acción de la procaína en la fenomenología de la Neuralterapia.

La procaína fue descubierta por Einhorn en 1905 como resultado de las investigaciones para sustituir a la cocaína.

Más información: Anestésicos Locales

Farmacología General de los Anestésicos Locales
Cocaína
Lidocaína
Procaína
Otros Anestésicos Locales sintéticos
Usos clínicos de los Anestésicos Locales
Procaína Intravenosa
Anestesia Regional
Raquianestesia
Anestesia Epidural
Anestesia Caudal
Clorhidrato de Procaína
Complicaciones de la Anestesia Epidural
Bibliografía

 
Farmacología general de los anestésicos locales.
     Química y relación entre estructura y actividad.

La mayoría de los anestésicos locales útiles contienen centros hidrófilos e hidrófobos, generalmente separados por una cadena alquílica intermedia.
El grupo hidrófilo es generalmente una amina terciaria pero también puede ser una amina secundaria. El centro hidrófobo es un residuo aromático. El enlace con el grupo aromático es del tipo éster o amida. Su índole determina algunas propiedades farmacológicas de estos agentes.

El enlace éster es importante porque se hidroxila con facilidad durante la degradación e inactivación metabólica en el organismo. Por ejemplo, la procaína puede dividirse en tres porciones principales.

Grupo ácido aromático ( para-amino-benzoico)
Grupo alcohólico (etanol)
Grupo amino terciario (di-etil-amino)

Los cambios en cualquier parte de la molécula alteran la potencia anestésica y la toxicidad del compuesto. Aumentando la longitud del grupo alcohólico se obtiene mayor potencia anestésica y también mayor toxicidad, de modo que los compuestos con un éster etílico como la procaína son los menos tóxicos.

Mecanismo de acción de los anestésicos locales según la antigua teoría iónica de la actividad nerviosa

Bloquean la conducción disminuyendo o impidiendo el gran aumento transitorio de la permeabilidad de la
membrana a los iónes de sodio que se produce por una ligera despolarización de la membrana.

La elevación de la concentración de calcio en el medio que baña a un nervio tiende a aliviar el bloqueo de la conducción producido por los anestésicos locales. Este alivio se produce porque el calcio altera el potencial superficial de la membrana y por ende el campo eléctrico transmembrana. Esto a su vez reduce el grado de inactivación de los canales de sodio y la afinidad de ellos por las moléculas del anestésico local. Sin embargo, el calcio también puede intensificar el grado de bloqueo de la conducción alterando la cinética de la apertura del canal de sodio.

Los anestésicos locales también reducen la permeabilidad del nervio en reposo al potasio y al sodio.

Los análogos cuaternarios de los anestésicos locales bloquean la conducción cuando se aplican internamente a los axones gigantes prefundidos del calamar, pero son relativamente ineficaces por aplicación externa. Estas observaciones junto con otras de los efectos de diferentes pH sobre la potencia de aminas terciarias relacionadas, han sugerido que el sitio de acción de los anestésicos locales, por lo menos en su forma iónica, es accesible únicamente desde la superficie interna de la membrana. Los anestésicos locales aplicados externamente deben, pues, cruzar primero la membrana en la forma no cargada para poder ejercer una acción bloqueante

Efecto del pH

Los anestésicos locales compuestos de aminas no protonadas, al ser poco solubles suelen expenderse como sales hidrosolubles generalmente clorhidratos. Al ser bases débiles estas soluciones de sales con muy ácidas condición que afortunadamente aumenta la estabilidad del anestésico local .

Sin embargo siempre debe existir una pequeña cantidad de amina no protonada y es en esta forma que la sustancia puede penetrar en los tejidos y producir una acción anestésica. El pH del anestésico local se iguala rápidamente al de los líquidos extracelulares cualquiera que sea el pH de la solución inyectada.

Todos los anestésicos locales comúnmente utilizados contienen un átomo de nitrogeno terciario (o secundario) y por lo tanto pueden existir como amina terciaria (o secundaria) sin carga o como el catión amonio sustituido y cargado positivamente, según la constante de disociación (pKa) del compuesto y el pH de la solución .

La ionización de un anestésico local típico puede ilustrarse así:

La p Ka ( constante de disociación ) de cualquier anestésico local típico de uso común varía entre 8 y 9 de modo que solamente del 5 al 20% se encuentra en forma de base libre en el pH de los tejidos. Esta fracción, aunque pequeña, es importante porque generalmente la sustancia debe difundirse a través del tejido conjuntivo y otras membranas celulares para llegar a su sitio de acción y se acepta que solo puede hacerlo en forma de la amina no cargada. Una vez que el anestésico ha llegado al nervio la forma de la molécula activa en las fibras nerviosas seria el catión. Esta conclusión tiene respaldo de los resultados de las fibras amielínicas anestesiadas de mamíferos en las cuales la conducción podía bloquearse o desbloquearse simplemente fijando el pH por el medio circundante en 7.2 ó 9.6 respectivamente, sin alterar la cantidad del anestésico presente.

Cuando el pH es bajo y la conducción está bloqueada, casi todo el anestésico debe estar en su forma catiónica. Esto indica que el catión se combina con algún receptor en la membrana para impedir la producción de un potencial de acción.

Destino de los anestésicos locales

El destino metabólico de los anestésicos locales tiene gran importancia práctica porque su toxicidad depende en gran parte del equilibrio entre su velocidad de absorción y de destrucción. Muchos anestésicos locales comunes (procaína y tetracaína) son ésteres y su toxicidad se pierde por la hidrólisis, que en su mayor parte está a cargo de una esterasa plasmática: la colinesterasa (también conocida como procainesterasa) aunque también participa el hígado. Con la hidrólisis se descomponen de 20 a 40 minutos en dos interesantes cuerpos antihistamínicos y al termino de los cuales cesa su efecto tóxico. Su toxicidad se comporta frente a la scandicaína y carbostesina como 1:2:8 cuya eliminación se lleva a cabo exclusivamente en el hígado

El PABA (ácido para-aminobenzoico)
DI-METIL-AMINO-ETANOL

Gracias a su escasa toxicidad es por lo que ha prevalecido como medicamento imperial en innumerables afecciones.

El PABA es un elemento enzimático constructor del organismo. Es un eslabón intermediario para la formación del ácido fólico, citrovorum-factor, que en el metabolismo intermediario transmite fragmentos del monocarbono. Es el elemento de acción principal contra el esclerosamiento y el endurecimiento patológico de los tejidos.

El DI-METIL-AMINOETANOL actúa como

Dilatador acción hipotensora arterial
Espasmolítico acción anti-isquemiante

A la Procaína se debe toda una serie de efectos específicos sobre el Sistema Nervioso Central y Periférico, Sistema Vegetativo Simpático y Parasimpático.

Estabilizador y equilibrante del Vegetativo. Sedando y estimulando.
Analgésico central y periférico
Acción sobre el miocardio:
disminución de la excitabilidad eléctrica
velocidad de conducción
fuerza de contracción
Espasmolítico vascular y muscular
Diurético
Anti-histamínico

 
   
 
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