Procaína Intravenosa

Datos históricos
En 1908 A.Bier propuso un método de anestesia regional de las extremidades, basado en inyectar procaína en una de las venas superficiales del miembro afectado. El método se abandonó por la elevada mortalidad que se presentaba, quizá por la administración simultánea de adrenalina.

En los últimos años ha renacido el interés por los efectos generales (no locales) de la procaína en diversos procesos morbosos. Entre los procesos en los cuales la procaína intravenosa ha resultado eficaz pueden enumerarse los siguientes:

Más información: Anestésicos Locales

Farmacología General de los Anestésicos Locales
Cocaína
Lidocaína
Procaína
Otros Anestésicos Locales sintéticos
Usos clínicos de los Anestésicos Locales
Procaína Intravenosa
Anestesia Regional
Raquianestesia
Anestesia Epidural
Anestesia Caudal
Clorhidrato de Procaína
Complicaciones de la Anestesia Epidural
Bibliografía

Analgésico
Antiarrítmico
Artritis
Asma
Quemaduras
Embolia y trombosis
Hipo
Analgesia obstétrica
Prurito ictéricos
Reacciones alérgicas
Espasmos musculares
Traumatismos
Oclusión coronaria

Química
La procaína es un éster que se hidroliza rápidamente en el torrente circulatorio, con producción de un alcohol (dietilaminoetanol) y un ácido (paraminobenzoico)

Metabolismo y excreción
En la orina sólo se recuperan cantidades insignificantes de procaína. De los dos productos resultantes de la hidrólisis se encuentra en la orina más del 75% del ácido, pero únicamente el 25% del alcohol. Por lo tanto, es indudable que el proceso metabólico del dietilaminoetanol prosigue en forma todavía no conocida. Debe advertirse, además, que al administrar por vía venosa continuamente procaína la concentración de esta sustancia no se eleva en el plasma, pero sí lo hace la de alcohol. Esto indica que el di- etil amino etanol es el agente farmacológico activo.

Propiedades
La procaína, pero mas específicamente el di etil amino etanol es un compuesto de nitrógeno terciario y como tal produce muchos de los efectos del grupo amonio terciario.

Analgésico antihistamínico espasmolitico antiarrítmico

La anestesia general se ha obtenido con soluciones concentradas de procaína (1%) por vía intravenosa.
La acción antihistamínica de la procaína se ha demostrado por su eficacia en el tratamiento de estados alérgicos como la enfermedad del suero y las reacciones ocasionadas por la penicilina.

Sus efectos espasmolíticos se han utilizado en particular para diagnóstico y tratamiento de diversos estados espasmódicos de los músculos lisos, especialmente de los vasos. Por lo regular, después de la administración intravenosa de procaína se eleva la temperatura de la piel, con vasodilatación. Edema y cianosis tienden a disminuir y las parestesias se reducen al mínimo. Todos estos efectos indican bloqueo del simpático, pero es necesario confirmarlo ampliamente en clínica.

El efecto antiarrítmico de la procaína está bien comprobado. Esta sustancia actúa como sedante cardíaco, disminuyendo la irritabilidad del corazón.

Fisiopatología
Se acepta que en muchos procesos patológicos hay una sucesión de fenómenos que originan alteraciones de los mecanismos fisiológicos y como consecuencia, lesiones anatómicas. Así los estímulos nocivos aplicados a un organismo no sólo ocasionan directamente traumatismo mecánico, también inician la excitación nerviosa que ocasionará desequilibrio neurovegetativo. El resultado es una reacción vascular excesiva con edema creciente, espasmo muscular, vascular y dolor. La disfunción primaria radica en la unidad capilar con aumento de la permeabilidad. Sin duda la causa de la eficacia de la procaína administrada por vía intravenosa es la facilidad con que atraviesa las paredes de los capilares lesionados. Se ha observado que la concentración de la procaína así administrada es de 7 a 8 veces mayor en los tejidos traumatizados que en los normales. Al penetrar en los espacios intercelulares de la región lesionada, la procaína se pone en contacto con las terminaciones nerviosas irritadas, ejerce sobre ellas acción anestésica y disminuye el espasmo. Entonces, la procaína parece actuar a nivel de los receptores de las neuronas primarias de diversos arcos reflejos.

Dosis y técnica de la administración
Las pequeñas cantidades de procaína desaparecen del torrente sanguíneo en el lapso de 20 minutos. Además, se considera adecuado no inyectar más procaína de la que, con seguridad, pueda ser eliminada en ese tiempo. Por experimentación clínica se llegó a determinar que 4 mgr. por kilogramo de peso corporal proporcionan resultado óptimo con mínima toxicidad. Esta dosis administrada en 20 minutos se denomina unidad de procaína

Por lo común, en terapéutica se emplea la solución diluida de procaína al 0.1%, en instilación intravenosa. Para preparar esta solución basta mezclar 5 cc de la solución al 20% (1 gr) con la cantidad necesaria de solución isotónica de cloruro de sodio o de glucosa al 5% en agua destilada para completar un litro. Así se obtiene una solución al 1 por 1000, que contiene 1 mgr. de procaína por centímetro cúbico.

Para producir anestesia general se emplea una solución más concentrada en gota a gota intravenoso. De ordinario, esta solución es al 1%. Para prepararla se disuelven 10 gramos de procaína en 1000 c.c. de solución de glucosa al 5% en agua destilada. Inicialmente, se administra con ritmo de 2 a 3 c.c. por minuto. Conforme se necesita mayor anestesia, la velocidad puede aumentarse hasta 15 c.c. por minuto. Si no es preciso que la anestesia sea tan profunda, se puede mantener con 0,3 a 0,5 c.c. por minuto. De este modo se han administrado en una hora de 2 a 5 gramos de procaína.

Por lo general, conviene administrar los primeros 50 cc de la solución al 0,1% en diez minutos para estimar la respuesta del paciente, sobre todo en ocasión del primer tratamiento. Si se presentan signos tóxicos se disminuye la velocidad de instilación o se suspende totalmente, según el grado de reacción.
No se da premedicación ni se efectúan pruebas cutáneas preliminares.

Respuestas y toxicidad
Mientras se administra por vía intravenosa la procaína se presentan signos y síntomas característicos. Aproximadamente cinco minutos después de iniciada la instilación, el paciente experimenta sensación general de calor, a menudo acompañada de enrojecimiento de cara y cuello. También se observa palidez peribucal (Semejante a la que produce la atropina). Después hay sequedad de boca y sabor metálico. El paciente experimenta cierta confusión mental con sensación de descanso y bienestar.

La instilación rápida o la administración de soluciones concentradas producen sensaciones desagradables: temor, mareo, temblor somnolencia y pérdida del conocimiento.
En general, la inocuidad de la administración intravenosa de procaína con fines terapéuticos ha sido comprobada por las incontables ocasiones en que se ha empleado sin reacciones nocivas.
Con el fin de aumentar el margen de seguridad y prevenir la reacción toxica se ha recomendado administrar vitamina C, añadiendo 1 gramo de as corbato de sodio a cada 1000 cc de solución de procaína. Se ha demostrado que la vitamina C aumenta la resistencia frente a los efectos tóxicos de la procaína, en particular contra su acción convulsionante.


 
   
 
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